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¿Cómo es una rehabilitación post-cirugía de meniscos?

La lesión meniscal es la más frecuente de las lesiones con indicación quirúrgica de la rodilla.

La cirugía del menisco se realiza habitualmente por artroscopia. En este tipo de intervención quirúrgica el cirujano inserta el artroscopio (un instrumento con una cámara pequeña) en la articulación de la rodilla a través de dos mínimas incisiones (menores al centímetro) y envía la imagen al monitor de un televisor, logrando ver las estructuras de la rodilla con gran detalle, pudiendo reparar o quitar tejido lesionado. Casi toda la cirugía artroscópica de rodilla se realiza en atención ambulatoria. Su médico le recetará un medicamento analgésico y  le recomendará aplicarse frio local para ayudar a aliviar el dolor e inflamación después de operado. Debe mantener las incisiones limpias y secas y  ante cualquier duda consultar a su médico. Luego de 7 a 15 días aproximadamente se retiran los puntos. Es de suma importancia iniciar el tratamiento de rehabilitación kinesica cuanto antes, que incluirá la aplicación de agentes físicos (magnetoterapia, crioterapia, tens o electroestimulador muscular dependiendo de cada caso en particular) y un plan de ejercicios  terapéuticos, que jugará un rol primordial en su evolución. Para recuperar la movilidad y la fuerza de la rodilla es necesario hacer ejercicios regularmente y varios de ellos los puede realizar en su hogar como complemento del tratamiento de kinesiología, entre 20 y 30 minutos de ejercicios 2 o 3 veces por día. Seguramente el Lic. Kinesiólogo Fisiatra, quien realiza un trabajo interdisciplinario con el traumatólogo, le recomiende al inicio del tratamiento algunos de los ejercicios que se detallan a continuación:
1) Acostado boca arriba colocar una toalla enroscada debajo de la rodilla, contraer el muslo, mantener 3 segundos y aflojar.
2) Levantar la pierna extendida, mantener 3 segundos y bajar
3) Arrastrando el talón, flexionar y extender la rodilla
 
Si usted tiene una bicicleta fija, eleve el asiento para que los pies apenas lleguen a los pedales y pedalee una vuelta. Comience con una mínima  resistencia y aumente gradualmente con el correr de los días. Empiece  pedaleando 10 minutos diarios y aumente un minuto por día hasta llegar a pedalear 20 minutos diarios. La caminata de distancia corta es una excelente actividad física para hacer a partir de 2 semanas post-cirugía.
A medida que aumente la intensidad de la rutina de ejercicios sentirá quizás que no avanza lo suficiente o inclusive podrá pensar que está retrocediendo. Si se inflama la rodilla o si le duele al hacer alguna actividad en particular, consulte a su kinesiólogo quien le podrá recomendar que disminuya la intensidad, cambie de ejercicio  o no lo realice hasta sentirse mejor. Debe descansar, colocar hielo, colocar presión (con vendaje elástico) y elevar su rodilla. Este conjunto de medidas se lo conoce en inglés con la sigla R.I.C.E. (reposo, hielo, compresión y elevación)
Evite correr hasta después de 6 semanas,  para no sobreexigir a su rodilla. Tanto el caminar como el correr deberían incorporarse a su programa de ejercicios de manera gradual.
 
Después de procedimientos simples, en general los tiempos de recuperación no duran más de  8 semanas. En mes y medio se espera que el paciente haga una vida relativamente normal, salvo excepciones.
 
Consulte a los profesionales de Rehabilitar Salud, que estamos a su entera disposición y los orientaremos en lo que necesiten.
 
Lic. Lauriola Florencia,  kinesióloga Fisiatra y Prof. de Educación Física